lunes, 20 de mayo de 2013

Tarta de chocolate, nata y toffee: ¡¡Estamos de cumpleaños!!

¡¡CUMPLEAÑOS FELIZ... CUMPLEAÑOS FELIZ!! TE DESEAMOS DESAFÍO EN LA COCINA... ¡¡CUMPLEAÑOS FELIZ!!



     Pues sí... como el pasa el tiempo de rápido. Parece que fue ayer cuando las desafiadoras se decidieron a crear este grupo y hoy ya hace un año desde aquel día en que publicaron su primer desafío.
     Yo tuve la suerte de incorporarme justo en el segundo desafío y desde entonces, todos los meses, espero impacientemente que llegue el día en que nos desvelen cual será el próximo desafío y después que llegue el día 20 del mes para ver publicado mi desafío y el del resto de compañeros. Por cierto, ...¡¡Somos ya más de 60!!

     Y un cumpleaños como éste no podía celebrarse de cualquier forma... y nuestras desafiadoras han pensado:  ¿qué es lo que no puede faltar en ningún cumpleaños? ... ¡¡Una tarta de cumpleaños!!



     A mí los cumpleaños (a pesar de que significan que nos hacemos mayores) me hacen sentir niña de nuevo. Me gusta decorarlo todo con globos, banderitas, y demás adornos que puedan aparecer en cumpleaños infantiles. Y con respecto a las tartas, me ocurre igual.
     Por eso, la tarta que aporto a la celebración de este cumpleaños tiene un toque infantil que hace que nada más verla sepamos que se trata de una tarta para un cumpleaños y no para cualquier otro evento.


     Por otra parte, también me he lanzado con la manga pastelera... Ya sabeis que soy un desastre con ella... pero voy practicando y poco a poco iré mejorando.



Ingredientes:

Para el bizcocho he utilizado la misma receta que utilicé en el Bizcocho de cacao y miel con bayas del Goji. Pero en esta ocasión le he puesto más cacao y he prescindido de las bayas. Resulta un bizcocho muy jugoso y rico.
Para la preparación de esta tarta he horneado dos bizcochos, con el fin de montar uno sobre otro para que quedase con altura.

Los ingredientes para un bizcocho son:

1 yogur de natural
2 medidas* de azúcar
1 medida* de aceite (yo lo he utilizado de girasol porque su sabor es más suave)
3 medidas* de harina
3 huevos
1 sobre de levadura en polvo
1 cucharada sopera de miel
4 cucharadas soperas de cacao en polvo
*Se utiliza como medida el envase del yogur vacío.

Si pretendeis hacer dos bizcochos, como en mi caso, necesitareis el doble de ingredientes de los aquí os indico.

Para el relleno:

500 ml de nata montada
Dulce de leche

Para el almíbar:

Zumo de medio limón
3 cucharadas de azúcar

Para la decoración:

Lacasitos de colores
Nata montada (de la que nos sobra del relleno)

Modo de preparación:

     Para preparar el bizcocho, lo primero que haremos es batir los huevos con el azúcar y el yogur. Después añadiremos el aceite poco a poco. Pondremos una cucharada sopera de miel y volveremos a batir.
     En un bol aparte tamizaremos la harina que habremos mezclado previamente con la levadura en polvo. Y se lo añadiremos a la mezcla anterior. Le pondremos también el cacao en polvo. Lo batiremos todo, cuidando que no queden grumos.
     Verteremos la masa en un molde que habremos engrasado y enharinado. Una opción más limpia que es la que cada vez utilizo con más asiduidad es la de forrar el molde con papel vegetal de horno. De esta forma se desmolda perfecto.
     Introduciremos el bizcocho en el horno a unos 160/170 ºC durante una media hora aproximadamente. Debeis estar pendiente de su grado de cocción y para ello teneis también que tener en cuenta si el bizcocho ha levado y el color que tiene en la superficie.
     Cuando el bizcocho haya levado, y veais que va adquiriendo color, comprobareis con la ayuda de un palillo si está hecho o no. El palillo debe salir limpio.

     Dejaremos enfriar nuestro bizcocho, preferiblemente sobre una rejilla.
     Si vais a hacer dos bizcochos, tendréis que seguir de nuevo los mismos pasos.
     Para aquellos que no queráis que la tarta os quede demasiado alta podeis hacer un bizcocho y después partirlo por la mitad.

     Mientras tanto, montaremos la nata. La nata para que monte bien debe estar bien fría. Por ello, además de tenerla en la nevera, yo suelo ponerla en el congelador los 15 minutos anteriores a montarla. También es buena idea que pongáis en el congelador el recipiente donde vayáis a batirla, para que esté bien frío.
    Una vez montada la nata, la guardaremos en la nevera.

     El bizcocho, aunque es muy blandito, a mí me gusta calarlo cuando lo voy a utilizar en tartas. Yo un almíbar muy sencillito: un vaso de agua, tres cucharadas sopera de azúcar y el zumo de medio limón. Todo esto lo llevais a ebullición durante unos 5 minutos y después lo retirareis y dejareis que temple.

     Con este almíbar calaremos la tarta. Podeis hacerlo con la ayuda de una brocha de silicona, o simplemente a cucharadas.

     Una vez hemos calado los dos bizcochos, pasaremos a rellenar la tarta. Primero pondremos la nata sobre un bizcocho y encima de ésta pondremos dulce de leche. Hay que ser generosos en el relleno, al menos así me gusta a mí. Cubriremos con el otro bizcocho, sin aplastar.
      Y ya tenemos montada la parte principal de la tarta. Ahora sólo falta la decoración.
    
     La parte superior de la tarta la cubriremos con dulce de leche que nos ayudará a que los lacasitos queden pegados a la superficie. Iremos colocando los lacasitos de la forma que más nos guste, hasta cubrir toda la superficie de la tarta.


     Por último sólo nos quedará cubrir los laterales con la nata que nos has sobrado del relleno.
     Y aquí teneis la foto del corte... A mí me parece muy tentadora, ¿vosotros que opináis?


     Y por si aún no os ha parecido suficiente y mi tarta no ha llegado a empalagaros del todo, en el blog de Desafío en la cocina podréis ver las tartas de cumpleaños que han preparado mis compis. Menuda fiesta vamos a montar y menudo atracón de tartas nos vamos a pegar. Yo seguro que pruebo todas, jajaja.
     Y el siguiente desafío será salado...

lunes, 13 de mayo de 2013

Hamburguesa con crema de queso y cebolla

     La protagonista indiscutible cuando comemos hamburguesa, y aunque parezca una obviedad, es la hamburguesa y con ello me refiero a la carne con la que está preparada.     


     No pienso romper ninguna lanza a favor de la hamburguesa típica que se come en los sitios de comida rápida, pero sí a favor de aquellas que podemos prepararnos en casa y de las que podemos disfrutar de forma sana.
     A mí me encanta preparármelas a la plancha con unas rodajitas de tomate natural. Y si además podemos disfrutar de una rica salsa o crema casera, el disfrute será doble.
     Os recomiendo esta crema de queso y cebolla que surgió un poco de la improvisación y que cada vez me gusta más utilizar tanto para las hamburguesas, como para la pasta e incluso para sándwiches.

Ingredientes:

- 400 ml. de nata para cocinar (18% grasa)
- 4 quesitos (tipo El Caserío)
- 1 cebolla
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal

Modo de preparación:

     En primer lugar picaremos bien la cebolla, y después la pocharemos en una sartén con aceite de oliva. Cuando veamos que la cebolla está pochadita y bien cocinada añadiremos la nata. (Si vemos que después de pochar la cebolla tenemos mucho aceite en la sartén y no queremos elaborar una crema con tanta grasa, podemos retirar un poco).
     Sin dejar de remover, cocinaremos la cebolla con la nata hasta que veamos que ésta hace el típico "plof, plof"
     En ese momento añadiremos los cuatro quesitos troceados a la sartén y volveremos a removoer hasta que veamos que se han derretido y se han incorporado perfectamente con la nata.
    Añadiremos una pizca de sal y retiramos del fuego.
    Con la ayuda de la batidora nos encargaremos de que la cebolla quede imperceptible en la crema. Si queremos que nos quede aún más fina, podemos pasarla por un pasapurés.

     Os recomiendo tomar esta crema templada, ya que al enfriarse tiende a compactarse.

La hamburguesa que he utilizado es de novillo irlandés de la marca Roler.

viernes, 10 de mayo de 2013

Tallarines con albóndigas

    

     Sin duda ésta es una de las recetas que más me marcó en mi infancia, y es que seguro que recordareis aquella escena de La Dama y el Vagabundo donde los dos perritos enamorados están comiendo espagueti de una forma muy parecida a la que hoy os presento.


     Reconozco que he vuelto a ver unas cuantas veces más esta película y es que me encantan los clásicos de dibujos animados.
     La receta en sí, no entraña ninguna dificultad. Se trata de unos tallarines con albóndigas y salsa de tomate, que podréis condimentar como más os guste. Yo os dejo aquí mi versión.

Ingredientes (para cuatro personas):

- 400 gr. de tallarines
- 1 bandeja de albóndigas de cerdo/ternera Roler
- 400 ml. de salsa de tomate ( en mi caso es salsa de tomate casera. Aquí podeis ver mi receta)
- Aceite de oliva virgen extra.
- 1 cebolla
- Orégano
- Sal

Modo de preparación:

     En primer lugar pondremos a cocer los tallarines. Para ello pondremos agua en una cacerola con un poco de sal y una cucharadita de aceite de oliva. Cuando veamos que empieza a hervir pondremos los tallarines dentro.  Los dejaremos cocer unos 10 minutos aproximadamente y si al probarlos comprobamos que están listos los retiraremos y los refrescaremos con agua. Después los reservaremos.
     Por otro lado, en una sartén con una cucharada de aceite de oliva pocharemos la cebolla que habremos picado previamente. Añadiremos las albóndigas y las cocinaremos hasta que estén listas. Añadiremos la salsa de tomate, sazonaremos con un poco de orégano y probaremos por si le hiciese falta una pizca de sal.
Una vez que tenemos lista la salsa de tomate con las albóndigas, añadiremos los tallarines y a fuego medio dejaremos que se cocine todo junto durante un par de minutos.

     Ya veis que, a pesar de ser una receta fácil y en cierto modo simplona, no deja de ser una receta de película que nos hará disfrutar tanto a grandes como a pequeños.

     Las albóndigas que he utilizado en esta receta pertenecen a la marca Roler y he de deciros que están deliciosas y que nos ahorran un montón de trabajo. Además he tenido ocasión de probar algunos de sus otros productos de los cuales también he quedado bastante satisfecha. Si quereis saber más sobre ellos os aconsejo que paseis por su página web.

jueves, 9 de mayo de 2013

Medallones de merluza en salsa de lima

     Esta es una receta apta para cualquier persona que decida ponerse a cocinar. Es facilísima y muy rica.


     Se trata de unos medallones de merluza con una salsa cuyo principal protagonista es la lima que le da un toque parecido, pero no igual, que el del limón.
 
Ingredientes:

- 1 bolsa de medallones de merluza (en mi caso son congelados, pero os quedarán riquísimos si los utilizais frescos)
- 1 cebolla
- 1 lima Durafruit
- 2 dientes de ajo
- Aceite de oliva virgen extra
- Harina
- Sal
 
Modo de preparación:

     En primer lugar, enharinaremos los medallones de merluza (que habremos descongelado previamente). Pondremos una sartén al fuego con aceite y haremos los medallones por ambos lados. Una vez hechos, los apartaremos y reservaremos.
     En ese mismo aceite pocharemos una cebolla y los dientes de ajo, bien picaditos. Cuando estén pochaditos empezaremos añadir poco a poco el zumo que resulte de exprimir la lima, con cuidado de que no se cuele ninguna pepita a la sartén porque lo amargaría todo. Añadiremos un pizca de sal. Y seguiremos rehogando unos minutos más la cebolla.
     Si no ha resultado mucha salsa porque la lima no tuviese mucho zumo, podeis añadir un poquitín de agua y dejar que se cocine todo unos minutos más para que la salsa adquiera sabor.
     Una vez terminada la salsa podeis colarla para que no queden trocitos de cebolla y ajo, podeis dejarla tal cual o podeis pasarla con la batidora (de esta forma os quedará una salsa más consistente)
     De cualquiera de estas formas estará deliciosa.
     Y por último, sólo nos quedará emplatar. Pondremos los medallones en un plato y la salsa por encima de éstos.



     Las frutas Durafruit son frutas "hibernadas", es decir, congeladas que tras su descongelación conservan las mismas características que tenían en un principio. Además resultan muy cómodas a la hora de cocinar con ellas ya que nos las presentan ya peladas y preparadas para consumir directamente.
     Para comerlas solas tal cual o con yogur son ideales. Además también cuentan con bombones rellenos de fruta que están deliciosos.


jueves, 2 de mayo de 2013

Risotto de queso al romero con crema de piquillos

      Esta vez no he cocinado yo; lo ha hecho mi chico que es quien sabe de risottos en casa. La verdad es que yo aún no he preparado ninguno, aunque ganas no me faltan y más después de probar éste.


      El risotto es un plato tradicional en la gastronomía italiana. Su ingrediente principal es el arroz. De hecho, es la forma más común de cocinar arroz en Italia.
     Es originario de la zona noroeste del país, del Piamonte y la Lombardía, donde abunda el arroz.




     Una de las señas de identidad del risotto es el queso parmesano que se suele utilizar entre sus ingredientes. Sin embargo, en este caso hemos utilizado un riquísimo queso al romero de Vega de Sotuelamos que pensamos que le daría un toque rico y diferente a nuestro risotto.


     El sabor de este arroz con el vino blanco y las setas es una delicia para el paladar y os recomiendo probarlo.

     Y ahora sí, os dejo con la receta redactada por el cocinero.

                         Ingredientes:

- Para el risotto:

350 gr. de arroz redondo.
3 cucharadas de aceite oliva virgen extra.
500 ml. de vino blanco.
650 gr. de setas.
Queso al romero Vega de Sotuelamos.
Ajo en polvo.
Sal.
Una cebolla grande.

- Para la crema de piquillos:
 
Una cucharada de aceite de oliva virgen extra.
Medio bote de pimientos piquillo.
150 ml. de nata líquida.
Un diente de ajo.
Sal al gusto.
Una cucharadita de pimentón dulce.
Orégano.


                Modo de preparación:

    Se sofríe la cebolla a fuego lento hasta que ablande, se añaden las setas y el arroz, se añade sal, un vaso de vino y agua hasta cubrir el arroz. Cuando merme el agua se va añadiendo sal, agua y vino (calentado antes en otra olla o en el micro), hasta adquirir el arroz el punto deseado.
    Rallamos el queso y reservamos para emplatar.
    Para la crema de piquillos picamos un diente de ajo, lo doramos a fuego lento en un cazo, y añadimos los pimientos y el pimentón. Cuando se han cocinado añadimos el orégano, la nata y la sal y cuando haya reducido un poco trituramos con la batidora y dejamos reservado para emplatar.
     Montamos el rissoto, añadimos el queso previamente rallado y la crema de piquillos y a comer!!!


     Vega de Sotuelamos elabora queso de denominación manchega, a partir de la leche de ovejas de raza manchega. Un queso inimitable hasta el momento fuera de nuestro país, que lo hace único debido a las características únicas del clima y la vegetación.
     Vega de Sotuelamos cuenta con una gran variedad de quesos: Curados, semicurados, tiernos, envejecidos con manteca, al romero, ... Cada uno de ellos es diferente al anterior, pero todos se caracterizan por su buen sabor y textura.
     Si estais interesados, podeis echar un vistazo a su
tienda online.

sábado, 27 de abril de 2013

Bizcocho de cacao y miel con bayas del Goji

     Me encanta experimentar con los bizcochos y éste que os traigo hoy es fruto de una de esas ocasiones en que entras en la cocina sin saber exactamente qué es lo que vas a preparar ni como te va a quedar.


     Si además os cuento que me puse a prepararlo un viernes a la 1 de la madrugada pensareis que estoy loca y que el bizcocho, entre tanto experimentar y el sueño que tenía, será cualquier cosa menos un bizcocho.
    ¡¡Nada más lejos de la realidad!! El bizcocho que os presento tiene un sabor delicioso, es esponjoso y tiene un estupendo toque húmedo que le aportan las bayas.
    Sólo deciros que si me descuido no puedo haceros fotos, porque al levantarme ya faltaba la mitad.
     Aquí os dejo la receta, que como vereis toma como base la del bizcocho de yogur tradicional.

Ingredientes:

1 yogur de manzana (puede ser cualquier otro sabor, pero el de manzana es el que yo utilicé)
2 medidas* de azúcar
1 medida* de aceite (yo lo he utilizado de girasol porque su sabor es más suave)
3 medidas* de harina
3 huevos
1 sobre de levadura en polvo
1 cucharada sopera de miel de flores Luna de Miel
Un puñado de bayas del Goji
1 cucharada sopera de cacao en polvo

*Se utiliza como medida el envase del yogur vacío.
Modo de preparación:

En primer lugar batiremos los huevos con el azúcar y el yogur. Después añadiremos el aceite poco a poco. Pondremos una cucharada sopera de miel y volveremos a batir.
En un bol aparte tamizaremos la harina que habremos mezclado previamente con la levadura en polvo. Y se lo añadiremos a la mezcla anterior. Le pondremos también una cucharada de cacao en polvo. Lo batiremos todo, cuidando que no queden grumos.
Las bayas del Goji las añadiremos hidratadas. Para ello las pondremos en un vaso y cubiertas de agua. Las pondremos un minuto en el microondas a potencia máxima y una vez haya pasado ese tiempo las dejaremos reposar en el agua un par de minutos más. Después las escurriremos y las añadiremos a la masa del bizcocho ligeramente enharinadas para que no se vayan todas al fondo. Mezclaremos con cuidado.
Verteremos la masa en un molde que habremos engrasado y enharinado. Una opción más limpia que es la que cada vez utilizo con más asiduidad es la de forrar el molde con papel vegetal de horno. De esta forma se desmolda perfecto.
Introduciremos el bizcocho en el horno a unos 160/170 ºC durante una media hora aproximadamente. Debeis estar pendiente de su grado de cocción y para ello teneis también que tener en cuenta si el bizcocho ha levado y el color que tiene en la superficie.
Cuando el bizcocho haya levado, y veais que va adquiriendo color, comprobareis con la ayuda de un palillo si está hecho o no. El palillo debe salir limpio.


     Y como acostumbro a hacer siempre que puedo, he utilizado la miel de la marca Luna de Miel. En este caso se trata de una miel de flores, 100% española, que además viene presentada en una envase dosificador muy cómodo.
     Nuestras recetas preparadas con cariño salen estupendas, pero si además los ingredientes son buenos no podemos fallar.

sábado, 20 de abril de 2013

Tarta Dobos



     La Tarta Dobos, de origen húngaro, fue inventada por el famoso pastelero Jozsef C. Dobos en 1884 y se dice que entre los primeros en probarla se encontraban Isabel de Wittelsbach, más conocida como Sissí, y su marido Francisco José I. Al parecer quedaron prendados de ella desde aquella primera vez y se convirtió en su postre favorito.


     Se trata de una deliciosa tarta que consiste en cinco capas de un bizcocho fino recubiertas de crema de chocolate y una última capa de bizcocho bañada en caramelo.


      La Tarta Dobos es la propuesta para el Desafío del mes de abril que nos hicieron las hermanas Camilni del blog La Cocina de Camilni y esta es mi versión sobre ella.
     Se trata de una tarta muy elegante y por ello me he ceñido a la versión original sin hacerle apenas cambios.
     Es laboriosa, pero no difícil. Quizá el único paso complicado que presenta en su elaboración es el cubrir el bizcocho con el caramelo y después partirlo. Este paso es el único que he llevado a cabo de forma diferente a la tradicional para hacerlo más sencillo.


Ingredientes:

Para el bizcocho (1 lámina):

-100 gr. de harina
- 3 huevos
- 2 yemas
- 100 gr. de azúcar

Para el relleno:

- 1/2 taza de agua
- 5 yemas de huevo
- 1/4 de taza de cacao en polvo
- 100 gr. de chocolate negro fundido
-  250 gr. de manteca a temperatura ambiente

Para el almíbar:

- 1 taza de azúcar
- 1 taza de agua

Para el caramelo:

- Azúcar

Para decorar:

- Cualquier topping de chocolate le va bienl.


Modo de preparación:

     En primer lugar habrá que preparar los bizcochos. La tarta lleva cinco capas de bizcocho y una última cubierta de caramelo. Tenemos que tener en cuenta el tamaño que queremos que tenga la tarta. En mi caso, la hice pequeña (para unas 6 personas) y horneé dos láminas de bizcocho en la bandeja del horno y después fuí cortando las capas con un cortador.
     Si quereis hacerla más grande, quizás tengais que plantearos hornear las capas de una forma más cómoda, por ejemplo en varios moldes del mismo tamaño.

     Para preparar el bizcocho, pondremos el horno a precalentar a 170ºC. Mezclaremos los huevos y las yemas con el azúcar y batiremos, preferentemente con una batidora de varillas, hasta que los huevos doblen su volumen. Después iremos añadiendo la harina tamizada poco a poco.
     Forraremos la bandeja de horno con papel vegetal y verteremos la masa en ella, de forma uniforme. Tened en cuenta que las capas del bizcocho son finas.
     Introduciremos la bandeja en el horno y en aproximadamente 15 minutos estará listo.
     Para cortar las capas de bizcocho es recomendable esperar a que templen. Teniendo el cuenta el tamaño de mi tarta, de cada lámina pude cortar 4 capas de bizcocho.


     El siguiente paso es preparar un almíbar. Aunque no es obligatorio, sí que es bastante recomendable para que las capas no estén resecas. Es muy sencillo prepararlo: pondremos el azúcar y el agua en un cazo al fuego y dejaremos que hierva durante unos cinco minutos. Después lo retiraremos y esperamos un par de minutos para que pierda un poco de temperatura. Con el almíbar mojaremos las capas de bizcocho generosamente.
     Cuando baño bizcochos con almíbar, suelo cubrirlos después con papel film y dejarlos en reposo al menos una par de horas en la nevera.

     Para preparar el relleno, pondremos el agua y el azúcar en una cacerola.  Removeremos hasta que el azúcar se haya disuelto y dejaremos que hierva durante unos 12 minutos hasta que el almíbar haya espesado un poco.
Por otro lado, batiremos las yemas e iremos añadiendo el almíbar en un chorro pequeño, sin dejar de remover. Batiremos la mezcla hasta que se temple y veamos que está algo espesa. Añadiremos el cacao en polvo y seguiremos mezclando. Fundiremos el chocolate al baño maría y también se lo añadiremos a la mezcla.
Por último, batiremos la manteca hasta que tenga una consistencia cremosa y se lo añadiremos también a la mezcla. Esta mezcla, tras un par de horas de reposo en la nevera, será nuestro relleno de chocolate. Aunque recién hecha os parecerá algo líquida, con las dos horas de frío la crema adquirirá mucha consistencia.



     Llega el momento de montar la tarta. Pondremos como base una capa de bizcocho y untaremos de chocolate. Pondremos encima otra capa de bizcocho y de nuevo untaremos de chocolate,... y así hasta untar la quinta capa de bizcocho.
     Con la crema restante cubriremos los laterales de forma uniforme.
     La sexta capa irá cubierta de caramelo.


      Una vez que hemos cubierto los laterales con la crema de chocolate podemos ponerlo algún topping o decoración de chocolate.
     Para ellos, inclinaremos levemente el plato donde tenemos la tarta y cuidando que no se nos caiga le iremos dejando caer la decoración que se irá adhiriendo a la tarta gracias a la crema.

     Para preparar el caramelo, en una  cacerola pondremos azúcar (unos 100 gramos) y lo pondremos a fuego medio/bajo hasta que el caramelo se haya convertido totalmente en líquido y empiece a adquirir tono dorado.
     Hay que tener mucho cuidado con el caramelo porque alcanza altas temperaturas y sus quemaduras son peligrosas. También hay que tener cuidado de no cortarnos con el  caramelo al partirlo.

     Y aquí va mi truco o mi "mini trampilla": aunque la receta original consiste en cubrir la última capa con el caramelo líquido y después cortarlo, yo no quise complicarme demasiado y lo que hice fué cortar primero el bizcocho en porciones y después cubrirlas de caramelo por separado. Y para que el bizcocho no se me quedase pegado a la superficie sobre la que se apoyaba lo que hice fué ponerlas sobre unos vasos de chupito para que de esta forma el caramelo gotease hacia abajo.



     Una vez cubiertas las porciones de bizcocho con el caramelo y después de que éste haya solidificado, sólo queda ir colocando las porciones ordenamente sobre la tarta.

Además de todo esto, las hermanas Camilni nos pedían que hiciesemos nuestros pinitos con la manga pastelera y en este punto he hecho lo que he podido. Pero que quede claro que la manga pastelera y yo no nos llevamos bien.



      Aquí podeis ver más cerca fotos de como queda tras cortarla.
      Por cierto, le agradezco a un "duendecillo" que me ayudase preparando el relleno de la tarta... le quedó genial y ha sido un gran descubrimiento porque está deliciosa. La receta que siguió para prepararla está en el siguiente enlace de Buscorecetas.com

Ummm ¿Y la primera cucharada para quien será?


     ¿Os habeis quedado con más ganas de Tarta Dobos? Pues no os preocupeis porque en el blog de Desafío en la Cocina podreis ver más de sesenta versiones diferentes elaboradas cada una de ellas con distintos enfoques a las que merece la pena echar un vistazo.



      ¿Cuál será el desafío salado que ya estará tramando la siguiente desafiadora para el mes de mayo?

Ahh la última cucharada era para mí... jajaja que para eso me lo he currado.


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